Filosofía de las ciencias cognitivas
El enfoque enactivo en las ciencias cognitivas
Pascual F. Martínez-Freire
Universidad de Málaga
Departamento de Filosofía
Campus de Teatinos 29071 Málaga
Correo-e: freire@uma.es
Resumen:
Francisco Varela (1946-2001) propuso, desde su libro Connaître
(1988), un nuevo enfoque en las ciencias cognitivas, que denominó
"enactivo", junto a los enfoques cognitivista (clásico)
y conexionista. La noción básica en tal nuevo enfoque
es la de enacción, definida en el libro citado y analizada con
más detalle en el libro de Varela, Thompson y Rosch The Embodied
Mind (1991). En pocas palabras, mientras que para el cognitivismo la
cognición es procesamiento de información, en cuanto manipulación
de símbolos basada en reglas, y mientras que para el conexionismo
la cognición consiste en la emergencia de estados globales en
una red de componentes simples, para este nuevo enfoque la cognición
es enacción, es decir, una historia de acoplamiento estructural
que alumbra o hace surgir un mundo. Varela sostiene que la mente es
un sistema autónomo y, para explicar tal idea, pone el ejemplo
del autómata celular que denomina Bittorio, que aparece así
como el nuevo paradigma de las ciencias cognitivas. Bittorio brinda,
al entender de Varela, un paradigma de cómo la clausura (autonomía)
y el acoplamiento bastan para dar a luz un mundo de relevancia para
un sistema. Ahora bien, el mundo de Bittorio no está pre-dado
y luego recuperado por una representación, con lo cual el enfoque
enactivo aparece (al menos en principio) como claramente antirepresentacionista.
Sin embargo, entiendo que hay varias deficiencias e inconsistencias
en este enfoque enactivo de Varela. Para empezar, aunque Varela se declara
repetidamente en contra de las representaciones, no puede evitar distinguir
entre representaciones internas (que rechaza) y representaciones como
interpretaciones (que acepta). En conexión con este punto, Varela
manipula o malinterpreta a Marvin Minsky, ya que sugiere que éste
no se ocupa de las representaciones, lo cual es totalmente incierto.
Por otro lado, en su libro conjunto con Thompson y Rosch (donde se propone
unir las ciencias cognitivas occidentales y la psicología meditativa
budista), Varela pone a Rodney Brooks como ejemplo de científico
cognitivo enactivo. Sin embargo, el rechazo de las representaciones
por parte de Brooks, quien defiende que sus robots móviles autónomos
usan el mundo como su propio mejor modelo, debería adecuarse
al realismo ingenuo, mientras que Varela se declara una y otra vez antirealista.
Esta posición antirealista es tan fuerte que lleva a Varela a
no aceptar la psicología ecológica de James Jerome Gibson
(1904-1979), ya que, aunque ambos rechazan el punto de vista representacionista
de la percepción, Gibson admite invariancias en la luz ambiental
que no dependen de la actividad del animal, mientras que Varela entiende
que el ambiente es enactuado (hecho surgir) por historias de acoplamiento.
El antirealismo se advierte de nuevo cuando Varela contrapone su teoría
de la evolución por deriva natural a la evolución por
adaptación, intentando (en última instancia) reemplazar
la oposición entre factores causales internos y externos por
una relación coimplicativa entre organismo y medio.
Finalmente Francisco Varela no alcanza a distinguir entre "mundo
percibido" y "realidad". Además me parece retórica
la postura de "añadir el cuerpo" a la cognición,
puesto que ningún científico cognitivo ha defendido un
estudio del conocimiento real y completo de un animal sin considerar
su tipo de cuerpo.
La complejidad en neurociencias: ¿Cómo relacionar el
funcionamiento digital del cerebro con el carácter analógico
de los procesos mentales?"
Walter Riofrío Ríos
División de Neurociencia y Comportamiento, Laboratorio de Patología
Facultad de Veterinaria y Zootecnia. Universidad Peruana Cayetano Heredia.
Av. Honorio Delgado 430, Lima 31, Lima-Perú
Correo-e: wriofrio@upch.edu.pe ; wriof@terra.com.pe
Resumen
Los estudios sobre el fenómeno de la conciencia nos remiten al
famoso "hard problem", que nos alerta sobre una cierta imposibilidad
de analizar científicamente la fenomenología subjetiva
de la misma. Sin embargo, si nosotros no somos tan ambiciosos en la
amplitud de nuestras investigaciones, quizá podamos brindar algunas
luces para posteriores estudios que se decidan vérselas con esta
problemática.
Así, con estas clarificaciones, brindamos una propuesta para
investigar formas más fundamentales de procesos mentales. Defender
la aparición de los fenómenos mentales en el contexto
de la evolución biológica, nos lleva a conectar nuestras
ideas resultantes con las nociones de energía, información
y, claro está, con la de evolución. Nuestra propuesta
abordará estos aspectos desde la perspectiva del Programa de
los Sistemas Complejos.
El desarrollo evolutivo de las formas vivas, engendrará formas
básicas de procesos de transmisión de la información.
Esto brinda un nuevo espacio para futuras vías y estrategias
de mecanismos, procesamiento y transmisión de la misma; tanto
desde el interior, como del exterior a los sistemas vivos. Nuestra argumentación
discutirá las distintas formas posibles de información
que una célula o agregado de ellas puede soportar.
El procesamiento en paralelo del funcionamiento del cerebro, está
relacionado con la capacidad de realizar múltiples tareas al
mismo tiempo. Sin embargo, la mente (en especial, la componente consciente
de ella), se relaciona con el procesamiento continuo de una tarea por
vez. En nuestra exposición esgrimiremos argumentos sobre las
siguientes preguntas y otras, de carácter más filosófico:
¿Cuál es la propuesta, que nos brindaría una respuesta
aceptable sobre la emergencia de los fenómenos analógicos
de la mente desde los digitales del cerebro? ¿Cómo es
posible pensar que surge -en el contexto de la evolución-, el
procesamiento mental de la información (con las componentes de
sintaxis, semántica e interpretación) desde los mecanismos
de procesamiento de la información molecular en las neuronas?.
Mente, artefactos y pluralismo en teoría de las funciones.
Andrés Luis Jaume Rodríguez
Dpto. Filosofía, Lógica y Filosofía de la Ciencia.
Despacho 527. Edificio FES.
Campus Unamuno 37007. U. de Salamanca.
Correo-e: ajaume@usal.es
Resumen:
La discusión contemporánea acerca del concepto de función
ha versado sobre la conveniencia de decantarse por una de las dos grandes
familias de teorías (teorías sistémicas versus
teorías histórico-etiológicas) centrándose
fundamentalmente en el ámbito de la filosofía de la biología
o en la filosofía de la mente. Pero desde esta última
disciplina no se ha reparado en la esfera propia de los artefactos o
las entidades artificiales, fundamentalmente cuando también éstos
han constituido una aproximación novedosa a problemas clásicos
en filosofía de la mente.
Pretendo abordar a partir de la polémica suscitada por Preston
(1998) el problema de una teoría pluralista que pueda dar cuenta
de la adscripción de las funciones tanto a los artefactos como
a los objetos naturales. Así el problema de fondo tiene que ver
con la conveniencia de mantener la distinción entre artefactos
y objetos naturales a partir del concepto de función. Polémica
que se abre también a la discusión acerca de las relaciones
entre estructura y función.
Bibliografía:
Ariew, A; Cummins, R; Perlman, M. (2002) Functions. New Essays in the
Philosophy
of Psychology and Biology, Oxford University Press
Kroes, P. (2001) "Technical Functions as Dispositions: a Critical
Assessment", Techné 5:3.
Millikan, R.G, (1999) "Wings, Spoons, Pills, and Quills: A Pluralist
Theory of Function", The Journal of Philosophy, XCVI,4, pp191-206.
La metáfora como conector pragmático de espacios mentales
Zully Camacaro de Suárez
Procedencia: Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL-IPB).
Dirección: Avenida La Salle. Urbanización El Sisal. Torre
11. Apartamento 7-7.
Barquisimeto. Estado Lara. Venezuela. Código postal: 3001.
Corre-e: zullycamacaro@yahoo.es
Resumen:
Este trabajo pretende analizar la función de la metáfora
y su relación con los conectores pragmáticos de espacios
mentales. El marco teórico del mismo se fundamenta en la teoría
de los espacios mentales de Fauconnier (1998), lo que amerita la revisión
de algunos de los conceptos básicos de la teoría en cuestión,
a saber: espacios mentales, como estructuras cognitivas; el vínculo
activador-objetivo; función pragmática y principio de
identificación (ID), como forma de acceder al significado de
los enunciados; y conectores pragmáticos y la relación
rol-valor. Tales conceptos se aplican al análisis de enunciados
metafóricos seleccionados del corpus obtenido en las Escuelas
Técnicas de Barquisimeto, Estado Lara. En este estudio se muestra
la estrecha relación que guardan las metáforas, como enunciados
con sentido figurado, con los conectores pragmáticos, al inferir
que si las metáforas constituyen modelos cognitivos idealizados
y éstos a su vez son conectores pragmáticos, entonces
las metáforas están intrínsecamente ligadas a los
conectores pragmáticos.
Bibliografía:
Fauconnier, G (1998). Mental Spaces. Cambridge: Cambridge university
Press.
Lakoff, G. y Johnson, M. (1980). Metaphors We Live By. Chicago y Londres:
The University of Chicago Press.
Ruiz, F (2001). Lingüística Cognitiva: Semántica,
Pragmática y Construcciones. Universidad de La Rioja.
Cognición extendida y computación
Alberto Rubio Frutos
Dto. de Lingüística, Lógica y Filosofía de
la Ciencia
Facultad de Filosofía y Letras (Universidad Autónoma de
Madrid)
Campus Cantoblanco. Ctra. Colmenar, km, 15 (28049) Madrid
Correo-e: alberto.rubio@uam.es
Resumen:
El debate en torno al "problema de la Decisión", por
parte de lógicos y matemáticos en las primeras décadas
del siglo XX, surge a partir de diversos interrogantes filosóficos
y tiene como consecuencia indirecta el desarrollo de los actuales modelos
teóricos de computación clásica. La relación
entre filosofía y computación se muestra también
en algunos de los principios fundamentales de la teoría de la
computación, al apoyarse en ciertos lugares comunes relativos
al estudio de la propia historia de la computación y de la teoría
del conocimiento tradicional.
Uno de estos principios fundamentales lo conforma el internismo computacional,
es decir, la concepción del espacio físico en el que se
desarrolla la computación como un espacio cerrado. Este planteamiento
obedece a los presupuestos tradicionalmente internistas en filosofía
de la mente y del lenguaje. Sin embargo, la escasa flexibilidad y autonomía,
en comparación con las capacidades cognitivas humanas, que ofrecían
los prototipos de robótica desarrollados bajo el modelo de computación
clásica suscitó, a partir de los años ochenta,
el interés por modelos teóricos alternativos. La hipótesis
de la "cognición extendida" defiende que la cognición
involucra constitutivamente al mundo y no exclusivamente al cerebro,
en contra de los planteamientos del paradigma cognitivo tradicional.
Del mismo modo que ya sucediera en la génesis de la computación,
la reflexión filosófica, en este caso, de la filosofía
cognitiva, al poner en tela de juicio ciertos presupuestos contribuye
al desarrollo de modelos computacionales alternativos al modelo clásico.
Mi comunicación iría encaminada, en una primera parte,
a cuestionar la vigencia del modelo internista en teoría de la
computación. En segundo lugar, me propondría mostrar de
qué manera la influencia de los modelos externistas, desde la
filosofía y las ciencias cognitivas, sobre los desarrollos computacionales
contemporáneos podría contribuir a superar ciertas limitaciones
del modelo clásico. Por último, me gustaría presentar
diversos modelos de computación descentralizada que se apoyan
en algunos de estos planteamientos.
Los gemelos moleculares y la relevancia de lo mental
Vicente Raga Rosaleny
Universitat de Valencia, Facultat de Filosofia i CC.EE
C/ Joaquín Olmos, 12-2, Catarroja (Valencia)
Correo-e: dylan_thomas77@yahoo.es
Resumen:
Son creencias extendidas las de que nuestros deseos tienen relevancia
causal y la de que disponemos de posibilidades alternativas, esto es,
la idea de que somos libres. Convive con esta idea, sin embargo, una
imagen del mundo de tipo determinista.
Si trasladamos esta cuestión, clásica en filosofía
de la acción, al campo de los estudios cognitivos, nos encontramos
con que el punto de vista dominante, el del fisicalismo causal, con
la clausura causal y la exclusión explicativa, muestra también
un perfil determinista. Mi intención es mostrar como esta imagen
no se sostiene, defendiendo una noción menos estricta que la
de clausura y la relevancia causal de lo mental. Para ello, y retomando
el argumento de las tierras gemelas y las reflexiones de Fodor al respecto,
mostraré como las conclusiones de éste chocan con la noción
de múltiple realizabilidad, que se postula para las propiedades
mentales, por su aparente semejanza con las propiedades funcionales.
A estas problemas se sumaran las críticas a diversas nociones,
como la del correlato restringido o la del principio de intrinsicidad,
que pondrán en crisis la clausura causal. Así como la
argumentación en contra de la noción de mecanismo implementador,
para las propiedades mentales, frente a las funcionales, lo que unido
a la crítica de los otros supuestos fisicalistas enumerados,
dejaría la vía expedita para la defensa de la libertad.
Bibliografía:
BURGE, T.: "Individualism and Psychology", Philosophical Review,
95 (1986), pp. 3-45.
CORBÍ, J. E.; PRADES, J. L.: Minds, Causes and Mechanisms. Oxford:
Blackwell, 2000.
FODOR, J. A.: Psicosemántica. Madrid: Tecnos, 1994.
LOEWER, B.; REY, G. (eds.): Meaning in Mind. Fodor and his Critics.
Oxford: Blackwell, 1991, pp. 33-64, 263-271.
MELLOR, H.: Matters of Metaphysics. Cambridge: Cambridge U. P., 1991.
RABOSSI, E. (ed.): Filosofía de la mente y ciencia cognitiva.
Barcelona: Paidós, 1995, pp. 331-355.
La función adaptativa de las representaciones mentales
Antonio Diéguez
Departamento de Filosofía, Universidad de Málaga
29071 Málaga
Correo-e: dieguez@uma.es
Resumen:
La idea de que los sistemas cognitivos tienen capacidad para elaborar
representaciones y que en eso se centra su función ha sido duramente
criticada tanto desde la filosofía -por ejemplo por Richard Rorty
en su 1979-, como desde el campo de las ciencias cognitivas y particularmente
de la Inteligencia Artificial. En esta última disciplina, en
la década de los noventa, algunos autores se posicionaron contra
una tesis central en las ciencias cognitivas, a saber: que toda cognición
es manipulación de representaciones. Rechazaron, pues, que la
postulación de representaciones mentales sea necesaria para explicar
el funcionamiento de los sistemas cognitivos (cf. Brooks 1991, van Gelder
y Port 1995, y van Gelder 1997). Este antirrepresentacionalismo, sin
embargo, fue más moderado que el de Rorty y no negó toda
función o sentido al concepto de representación. Van Gelder,
por ejemplo, reconoce que "seguramente, la cognición, en
los casos sofisticados, implica representación y procesamiento
secuencial; aunque tales fenómenos son mejor comprendidos cuando
se los ve emergiendo de un sustrato dinámico que cuando se los
ve como constituyentes del nivel básico de la actuación
cognitiva." (van Gelder 1997, p. 439).
Asumiré aquí que al menos algunos sistemas cognitivos
tienen representaciones mentales y que sólo mediante el recurso
a las mismas puede explicarse su función y la conducta que generan.
Mi propósito es mostrar que desde un punto de vista evolutivo
cabe defender con pleno sentido la existencia de mecanismos cognitivos
representacionales tomando como base para explicar dicha existencia
la función biológica desempeñada por esos mecanismos.
Las aportaciones realizadas en las últimas décadas por
diversas disciplinas al estudio evolutivo de la cognición pueden
ser muy iluminadoras acerca de la propia naturaleza de los procesos
cognitivos y de qué criterios deben seguirse para su atribución.
Sea cual sea, la explicación del origen de las altas capacidades
cognitivas humanas, puede decirse que, en general, la cognición
es una adaptación para el manejo de la complejidad. Y dentro
de las capacidades cognitivas, la capacidad para formar representaciones
mentales del entorno puede encontrar también una justificación
evolucionista. Estas representaciones son la condición de posibilidad
de conductas más flexibles y no predeterminadas, y permiten,
cuando se trata de representaciones desvinculadas, una simulación
mental del medio que ahorra esfuerzos y evita peligros reales al organismo.
Las representaciones desvinculadas pueden ser atribuidas a los mamíferos
y, en mi opinión, también a algunas aves. En todo caso,
no se debe dejar de reconocer, con los críticos del enfoque evolutivo
de la cognición, que se trata de hipótesis que no cuentan
por el momento con evidencias empíricas suficientes para establecer
la cuestión fuera de toda discusión.
Perspectivas cognitivas de la epistemología kuhniana
Leonardo Díaz
Profesor Adscrito de Filosofía de la Ciencia y Teoría
del Conocimiento, Universidad Autónoma de Santo Domingo; Director
de Paradigmas: Revista de crítica filosófica y de investigación
en Humanidades.
Institución: Universidad Autónoma de Santo Domingo. (República
Dominicana).
Revista Paradigmas.
Dirección postal: EPS #: X-18003
7801 N. W. 37th street
Miami, Fl. 33166-6559
Estados Unidos
Correo-e: rld_do@yahoo.com
Resumen:
La denominada revuelta historicista de los años sesenta minó
las bases de la Concepción Heredada, marcando un punto de giro
de la epistemología contemporánea, fundamentado en la
obra de Thomas Kuhn, La Estructura de las Revoluciones Científicas.
Esta obra contribuyó a conformar el eje conceptual en los debates
sobre la estructura, los límites y el desarrollo de la ciencia.
Cuatro décadas después de aquellos debates, nuevas perspectivas
rescatan las intuiciones más audaces de la epistemología
kuhniana, actualizándolas en el contexto del desarrollo de las
ciencias cognitivas. A partir de las exploraciones de Howard Margolis
(1993), Hanne Andersen (2001), Alexander Bird (2002), Thomas Nicles
(2003), Nancy J. Nersessian (2003), Peter Barker, Xiang Chen y Hanne
Andersen (2003) entre otros, se recuperan los conceptos claves de la
teoría kuhniana de la ciencia: Paradigma, matriz disciplinaria,
ejemplar, relación de similaridad, inconmensurabilidad, entre
otros, para abordar los problemas de aprendizaje, insertación
y práctica dentro de una comunidad científica, el cambio
conceptual, la elección entre teorías rivales, y la percepción.
Cubriendo las lagunas conceptuales de la descripción kuhniana
de la ciencia y distanciándose de las interpretaciones convencionalistas
y relativistas de su obra, las nuevas perspectivas cognitivas abren
un fértil campo de lectura permitiendo esclarecer problemas tradicionales
y aún vigentes en la filosofía y la historia de la ciencia.
Bibliografía:
1-Andersen, H. (2001): On Kuhn, Belmont, CA: Wadsworth.
2-Barker, P., Chen, X., Andersen, H. (2003): "Kuhn on Concepts
and Categorization", véase Nickles (2003), pp. 212-245.
3-Bird, A. (2002): Thomas Kuhn, Madrid, Ed. Tecnos.
4-Margolis, H. (1993): Paradigms and Barriers. How Habits of Mind Govern
Scientific Beliefs, Chicago, Chicago University Press.
5-Nersessian, N.J. (2003): "Kuhn Conceptual Change, and Cognitive
Science", véase Nickles (2003), pp. 178-21.
6-Nickles, T. (2003): Thomas Kuhn, Cambridge, Cambridge University Press.
Una aproximación epistemológica al estudio del lenguaje
Marcos Nadal, Miquel Capó y Angela Cortés
Laboratorio de Sistemática Humana, Universidad de las Islas Baleares
Crta. Valldemossa, km 7,5, Palma de Mallorca, 07122, España
Correo-e: marcos.nadal@uib.es
Resumen:
Son cinco las preguntas básicas que entorno al lenguaje se han
planteado desde las ciencias cognitivas: (i) ¿qué constituye
el conocimiento del lenguaje? (ii) ¿cómo se adquiere este
conocimiento? (iii) ¿cómo se usa este conocimiento? (iv)
¿cuáles son los correlatos cerebrales de este conocimiento?
(v) ¿cómo evolucionó este conocimiento? Desde la
consolidación de las ciencias cognitivas hemos aprendido mucho
sobre las cuatro primeras cuestiones, mientras que no tenemos prácticamente
ninguna respuesta cierta a la quinta. Se entiende que, debido a la complejidad
de las interacciones que se establecen a nivel ontogénico, microgenético
y filogenético entre esta y otras facultades cognitivas, así
como a la falta de evidencias que puedan limitar razonablemente las
hipótesis y permitir su contrastación, la cuestión
de la evolución del lenguaje plantea uno de los mayores retos
a las ciencias cognitivas (Christiansen y Kirby, 2003). Sin embargo,
nosotros argumentamos que un primer obstáculo es epistemológico.
Mostramos que Bickerton, Lieberman, Pinker y Chomsky incluyen en sus
modelos de evolución del lenguaje determinadas evidencias y mecanismos
explicativos en virtud su propia noción de la naturaleza del
lenguaje. Debido a esta estrategia top-down, y puesto que la concepción
del lenguaje de los cuatro autores es tan dispar que seguramente hagan
referencia a cuatro entidades distintas, no existe acuerdo posible en
cuanto a la manera de estudiar la evolución de esta facultad.
Proponemos que el método comparativo ofrece una vía válida
para definir aquellos aspectos del lenguaje que aparecieron a lo largo
del linaje homínido, limitando las hipótesis y abriendo
vías de contrastación.
Bibliografía:
Christiansen y Kirby, S. (2003). Language evolution: Consensus and controversies.
Trends in Cognitive Sciences, 7(7): 300-307.
Implicaciones filosóficas el trabajo del neurocientífico
Rodolfo Llinás
Eduardo Bermúdez Barrera
Grupo de investigación Holosapiens
Universidad del Atlántico
Carrera 42 A3 No. 84-60
Barranquilla, Colombia
Correo-e: edyedzer@yahoo.com
Resumen
Esta ponencia intenta llamar la atención sobre las implicaciones
filosóficas de la obra El Cerebro y el mito del yo del neurocientífico
colombiano Rodolfo Llinás Riascos, y establecer su relación
con la obra clásica de Karl Popper. La obra de Llinás
nos servirá para argumentar desde un punto de vista monista:
"desde mi perspectiva monista, el cerebro y la mente son eventos
inseparables. Más aún, la mente, o el estado mental, no
es sino uno de los varios estados globales funcionales generados por
el cerebro." 1
Adicionalmente, intentaré argumentar críticamente que
la posición de Llinás subestima el papel que ha jugado
la filosofía de la mente al tratar estos tópicos. Para
ello, me propondré mostrar como en autores clásicos de
la ciencia y la filosofía del siglo XIX y comienzos del XX como
Hering, Mach, Ryle o Wittgenstein, entre otros, han trabajado el problema
del yo desde una perspectiva que anticipa algunas de las conclusiones
del trabajo del científico colombiano.
1 LLINÁS, Rodolfo. El Cerebro y el mito del yo. Editorial Norma,
Bogotá, 2002.
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